domingo, 27 de abril de 2014

¿Por qué a los hombres les gusta el trasero y/o senos de las mujeres?


¿Eres un pervertido porque te atraen los senos o trasero de las personas del sexo opuesto, más aún si son voluminosos? La respuesta es NO.

Los hombres miramos o sentimos un gusto por los atributos del sexo opuesto porque obedecemos a un instinto primitivo que se activa inconscientemente en nuestro cerebro por razones naturales y genéticas, no porque siempre estamos pensando en tener sexo con alguien, es nuestra naturaleza.

Los instintos se logran controlar, más es imposible dominar o erradicar. Ni la ciencia lo ha podido hacer hasta ahora.

Pero... ¿Qué es lo que en realidad miramos? Los expertos señalan que nuestro cerebro identifica la grasa existente en la "hembra" en esas zonas de su cuerpo (glúteos y senos), y lo procesa como un identificador de "buen estado de salud"

La vista es el más poderoso de los sentidos que posee el ser humano. Cuando un hombre se cruza con una mujer, el cerebro humano procesa inconscientemente la información de lo que ve, reconociendo en este caso (en función a sus atributos) a una buena candidata para procrear hijos saludables. Todo esto ocurre inconscientemente en milésimas de segundos.

La grasa en el ser humano como en muchos animales es síntoma de buena salud. Este mismo instinto da origen al sentimiento de placer que sentimos los hombres con solo mirar los glúteos y pechos de las mujeres, y que inevitablemente activa el deseo sexual.

La sexóloga alemana Ingolere Ebberfeld encontró el origen de la atracción del trasero femenino en la prehistoria de la raza humana: los monos. "Las hembras atraen a los machos moviendo el culo y la hembra es fecundada por detrás", argumenta la catedrática de la Universidad de Bremen. Pero el desarrollo de la civilización dotó a la mujer de algo más que instinto animal: "Aprendimos a conocer los secretos que encierra el cuerpo. Sabemos lo que tenemos y hemos convertido el trasero en nuestra principal arma erótica", afirma la experta.

“No existe ningún hombre que no fije su mirada en las nalgas de una mujer hermosa que pasa a su lado y que lleva zapatos con tacones altos y una falda ajustada”, agrega Ebberfeld.



0 comentarios :

Publicar un comentario